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Historia de un destino: Puerto Vallarta

La historia de Puerto Vallarta es la historia de una comunidad multicultural que fue transformánd...

Historia de un destino: Puerto Vallarta

La historia de Puerto Vallarta es la historia de una comunidad multicultural que fue transformándose poco a poco con la afluencia de sus nuevos habitantes. Conoce la particular historia de este hermoso puerto y descubre por qué es tan especial.

LOS ORÍGENES

Si nos remontamos a la época precolombina, los restos arqueológicos más antiguos de la región pertenecen alrededor del año 300 a. C. Mil años después, estas tierras fueron pobladas por los pueblos de Aztatlán y finalmente, estuvo habitado por el pueblo de Tintoc, capital antigua de un pequeño cacicazgo de indios “cuyutecos” pertenecientes al gran reino de Xalisco.

El Teniente Lázaro Blanco dice en su Relación de Compostela, escribió en 1584, que los naturales llamaban a este valle “Xihutla” que quiere decir “lugar donde crece la hierba”.

BAHÍA DE BANDERAS

El nombre de “Bahía de Banderas” tiene curioso origen. Según las crónicas del Capitán Francisco Cortés de San Buenaventura escritas en 1525, cuando los soldados españoles llegaron a la bahía para conseguir provisiones para sus barcos se encontraron con los habitantes originarios del lugar.

Los pobladores portaban una banderita de plumas en la mano y otra en el carcaj, que juntos a los estandartes españoles, formaron un colorido suceso. Tan es así, que la bahía fue bautizada como “Bahía de Banderas”, nombre que se sigue usando hasta el día de hoy.

PUERTO LAS PEÑAS

Puerto Vallarta se llamó originariamente “Las Peñas de Santa María de Guadalupe”, bautizado el 12 de diciembre de 1851 por Guadalupe Sánchez Torres, considerado el primer habitante oficial del puerto.

Junto al señor Sanchez Torres, otras familias de las cercanías fueron asentándose dando inicio al poblado Las Peñas, espacio productivo ligado al desarrollo de la compañía minera Unión en Cuale. En esos primeros años, el puerto se usó casi exclusivamente para la carga y descarga de suministros para las minas de la sierra madre.

Para 1880, Puerto Las Peñas tenía una población de 1,500 habitantes que cada día crecía un poco más. Cinco años después, el 14 de julio de 1885, el puerto se abrió al tráfico marítimo nacional, utilizando oficialmente el nombre de Las Peñas.

Tras el declive del comercio minero por la caída de los precios, los habitantes fueron desarrollando otras actividades como la agricultura, la ganadería y la pesca.

UN NUEVO NOMBRE: PUERTO VALLARTA

El 31 de Mayo de 1918, por el decreto No. 1889 del Congreso, se le concedió a Las Peñas el título de municipalidad, adoptando un nuevo nombre: Puerto Vallarta, en memoria del abogado ilustre y Gobernador de Jalisco, Don Ignacio L. Vallarta.

Alrededor de 1930 el destino ya recibía visitantes con fines turísticos, en su gran mayoría de los pueblos aledaños por la dificultad de acceso que suponía llegar por tierra. Conforme el tiempo fue pasando, turistas nacionales y extranjeros empezaron a llegar al pueblo cautivados por la sencillez, el fuerte sentido comunitario y la cálida personalidad de sus habitantes. Poco a poco, se corrió la voz y cada año el pueblo fue llenándose de nuevos visitantes.

VALLARTA SE ABRE AL MUNDO

Con la inauguración de la ruta aérea Guadalajara-Puerto Vallarta, comenzaron a llegar al puerto diferentes personalidades de todo el mundo.

Así fue como Guillermo Wulff, ingeniero de México, D.F., y el famoso director de películas John Huston conocieron este destino y, maravillados por su hermosura, gestionaron la filmación de la emblematica película “La noche de la iguana”.

Por primera vez, Puerto Vallarta recibió simultáneamente a las grandes estrellas de Hollywood (con sus historias de amores, desamores y toda la prensa internacional bajo sus pies), lo cual trajo aparejado que el mundo pose sus ojos en el destino.

A partir de entonces, la historia de Puerto Vallarta es la que todos más o menos conocen, transformándose en una ciudad que mezcla los servicios propios de una urbe con el cálido abrazo de un pueblo que se resiste a perder su inocencia.

Cuando vengas a Vallarta, hospédate en el Hotel El Pescador, hotel tradicional del pueblo. Descubre la historia de este maravilloso destino caminando por sus empedradas calles y conociendo a su maravillosa comunidad.

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